El deporte de ser músico
Previous
RANDOM
El origen de la música celta
Next
Descubre

Nuevos tiempos, nuevas producciones

by Miguel Rodríguez25 Mayo, 2016

Hoy os quiero traer dos ejemplos de esa renovación de la que tanto hemos hablado en Socialmusik: dos formas fantásticas de buscar nuevas formas de atraer al público utilizando herramientas distintas a las habituales a la hora de confeccionar un espectáculo. Las dos están representándose ahora mismo en Madrid, una en el Teatro Real y otra en el Teatro de la Zarzuela, y si bien ambas aprovechan de maneras distintas el enfoque novedoso que se busca en el sector, cada una lo hace de manera diferente.

En el Teatro Real de Madrid tenemos en cartel la obra Moisés y Aarón, de Arnold Schoenberg, ópera que narra la huida del pueblo hebreo de Egipto y la revelación y propagación de los Mandamientos. Evidentemente cada producción tiene el sello de su director de escena, y precisamente la innovación – y al mismo tiempo polémica – viene por ahí: A mitad de la representación un enorme toro entra en escena; esto ha hecho correr ríos de tinta sobre la necesidad o no de que el animal – inmenso con sus 1.500 kg de peso – sea necesario para la producción. Más allá de lo acertado o no de la propuesta, el impacto causado ha sido enorme, llegando a aparecer en telediarios y periódicos nacionales, algo que seguramente no se habría logrado sin el dichoso semental. Es posible que haya personas que, movidas por la curiosidad, vayan a ver una ópera de Schoenberg atrayendo así a un público que de otra manera jamás se habría acercado al coliseo madrileño. Misión cumplida pues.

teatro-real-nuevos-públicos

También te puede interesar:

La “clásica” se renueva

El segundo ejemplo se basa en el denostado género chico, esas zarzuelas de menos de una hora de duración con carácter generalmente ligero, y que tan buenos argumentos y partituras nos han dejado. Bien, pues la producción que se estrenó el pasado viernes recupera dos títulos como son El año pasado por agua y La Gran Vía de una forma especial, pues el director de escena lo que ha hecho es reescribir ambas historias creando una nueva alrededor del personaje que interpreta Paco León – sí, el Luisma de Aída-. El resultado es una divertida historia en la que los escasos números musicales sirven para dar continuidad a una trama muy actual convirtiendo algo tan aparentemente anticuado como la zarzuela en una especie de musical que nada tiene que envidiar a los representados en la Gran Vía de Madrid.

Nuevas formas de atraer público a los teatros: @Teatro_Real y @TeatroZarzuela Clic para tuitear

Ambos ejemplos son formas de atraer público a través de la reinvención de la materia prima: las artes escénicas. Esto no está reñido ni mucho menos con las producciones más “clásicas” – sin toros y sin reinventar el argumento – precisamente la variedad es lo que puede servir de puerta de entrada a nuevos públicos para que, al final, de no interesarles la ópera o la zarzuela pasen a ser aficionados esporádicos, compradores de abono o melómanos empedernidos. No importa dónde ponga el límite el espectador, lo importante es que conozca y disfrute de lo que hacemos para que luego pueda valorarlo y no desecharlo de primeras al no conocerlo.

Si te ha gustado este artículo te recomendamos:

Renovarse o morir

5 claves del músico de hoy

Miguel Rodríguez
Fagotista, escritor y gestor cultural. Director técnico en la Barbieri Symphony Orchestra y colaborador en Conciertos Vitoria S.L.

Leave a Response

*